LOS INOCENTES
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La defensa mediática del expresidente quiere presentar a Pardo Hasche como un agente de Monsalve para hacer caer en una trampa al ingenuo Álvaro Uribe y al aún más cándido Diego Cadena.

Por Daniel Coronell

Existen pruebas incontrovertibles de las ofertas y presiones que ejerció el secuestrador condenado Enrique Pardo Hasche para que su compañero de prisión Juan Guillermo Monsalve alterara su testimonio y así favoreciera al expresidente Álvaro Uribe. Algunas de esas presiones las ejerció en presencia del abogado Diego Cadena, hoy imputado por soborno y fraude procesal. Cadena no se opuso a ellas, es más, complementó una de las ofertas. Adicionalmente, hay grabaciones que señalan que Pardo Hasche actuaba bajo instrucciones de Cadena para elaborar y enviar un documento a la Corte Suprema de Justicia, siempre con el propósito de favorecer a Uribe.

Con una cámara oculta en un reloj, Monsalve grabó a Pardo Hasche diciéndole en presencia de Diego Cadena: “Pero si usted se pasa pa’l lado del presidente… Usted… se lo garantizo que va a recibir grandes cosas… ¿Qué hijueputa va a resolver con Cepeda, Juan? ¿Qué hijueputa? Además de llamar al director del Inpec y que lo pasen de un sitio pa otro como han hecho. Pero de ahí no pasa. En cambio, el otro señor seguro le ayuda”.

En otra parte de la grabación, Pardo Hasche le ofrece a Monsalve: “Yo me dedico todos los días a hablar con estos señores que son mis amigos y son los subalternos de Álvaro para que le metan el (confuso). Búsquese qué es lo que quieren. Mire esto. Mire…Tan… Le van a poner abogados, le van a meter gente importante, fiscales, toda esa vaina. El otro señor no hace un culo”.

Una clarísima oferta para voltear su testimonio a cambio de prebendas. Oferta que no fue objetada por el abogado Diego Cadena, presente en la conversación, incluso la complementó: “Es que venga le digo una cosa: ustedes ahoritica, en este momento… en este momento lo que ustedes necesitan es que el señor diga que a él lo presionaron para decir lo que dijo. No que diga que es falso, ni que es cierto. Él lo que tiene que decir es que el señor Cepeda fue allá a manipular. Eso es lo que tiene que decir”. Y Cadena remata: “Y si fue cierto, que confió en una promesa ilegal”

Cuando terminó la visita del abogado Cadena, Juan Guillermo Monsalve fue a su celda. Allí llegó Pardo Hasche para continuar su presión: “A Uribe ni siquiera lo van a tocar. El tipo… lo van a soltar. ¿Por qué? Cuando uno dice por qué. Pues porque todo está para Uribe. Entonces los magistrados van a ir a ver, hijueputa. Nadie se va a poner a joder con esa gente ya. Imagínese, una vez que esa gente se monte en el país no vuelve a mirar para atrás. Cuando arranquen ese país, hijueputa…El que se quedó atrás, se quedó atrás”.

En esa grabación de febrero de 2018, Pardo Hasche le advierte proféticamente a Monsalve que el triunfo electoral de Iván Duque será una garantía de la impunidad de Uribe: “La izquierda va pa’ abajo pero feo, mano. La izquierda…El pobre Cepeda va a quedar en la olla…porque ni Petro, ni nadie. Van es de para atrás. Entonces lo que yo le quería decir es que usted lo que debe hacer es pasarse para el lado de este señor. Que él lo va a tener a usted en cuenta después, cuando sea presidente, pa’ lo que sea”.

Hoy los hechos parecen darle la razón a Enrique Pardo Hasche cuando le dijo a Monsalve ese día: “Haga de cuenta, Dios es Uribe. Es Dios”.

Unas semanas después, cuando Pardo y Cadena descubrieron que Monsalve no iba a cambiar su testimonio, y que la Corte Suprema ya conocía las presiones, fueron grabados en una conversación telefónica en estos términos:

–Caballero –saluda Diego Cadena.
–Mi doctor, aquí cumpliendo sus órdenes –responde Pardo Hasche.
–Gracias, mi viejo. No, mañana le madrugo, fresco.
–Ah, ¿temprano, temprano? –pregunta ansiosamente Pardo Hasche.
–Sí, le llego tempranito. Venga, le digo algo básico: Usted tranquilo, de eso tiene conocimiento el Señor y aquí no hay nada que ocultar. Así que cuente conmigo, cuente con que si toca ir a declarar, aquí estoy firme.

Más adelante, Cadena le da la siguiente instrucción a Pardo Hasche para que elabore un documento con destino a la Corte Suprema:

–Tenga el documentico listo, para llevarlo a la Corte.
–Ah, pero necesita que le tenga eso listo –pregunta Pardo Hasche.
–Sí escríbalo esta noche. Hágalo: “señores magistrín” y cuente todo lo que pasó. Tal contacté al señor fulano de tal, él me invitó con tal y me mandó un abogado, en represenación del presidente, él estuvo aquí en varias oportunidades. Hágame ese favor, ese resumencito pa yo hacerlo mañana, pa yo llevarlo. Y lo tiene, con pase de jurídica y todo.
–Con pase de…Uy…Pero, pero –duda Pardo Hasche– a mí me parece que deberíamos usted y yo revisarlo antes de hacerlo. O hacerlo ahí.
–Listo, ahí lo hacemos. Sino que tengo con el hombre una cita a las 11…

Las pruebas señalan claramente quién instruye a Pardo Hasche. Sin embargo, la defensa mediática del expresidente quiere presentarlo como un agente de Monsalve para hacer caer en una trampa al ingenuo Álvaro Uribe y al aún más cándido Diego Cadena.

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