CADENA DE APLAZAMIENTOS
Compartir contenido:

Por Daniel Coronell

#CadenaDeAplazamientos

El próximo martes Diego Cadena se saldrá nuevamente con la suya, al menos por ahora. La audiencia programada para que la Fiscalía le impute cargos a él y a su socio Juan José Salazar por presuntamente sobornar y manipular testigos en el caso de Álvaro Uribe, será aplazada otra vez. La diligencia que fue citada por la justicia hace cinco meses, para pedir medida de aseguramiento intramural contra los dos abogados, fue reprogramada en febrero porque Diego Cadena aseguró que tenía diarrea y a su abogado defensor, Iván Cancino, le surgió una cita al odontólogo tan apremiante como la soltura de su cliente.

Este martes Cancino alegará que la nueva audiencia está citada para que sea presencial y que ni a él, ni a su representado, les notificaron que, por la pandemia, puede hacerse por medios virtuales: “La notificación de la audiencia está para presencial en Paloquemao. Los procesos no se notifican por medios de comunicación, ni la Fiscalía. El Centro de Servicios Judiciales nos tendrá que informar que hay un cambio para la audiencia”, afirmó Iván Cancino en declaración al periódico El Heraldo.

Como en el caso de Carlos Mattos, otro célebre cliente de Cancino, los sucesivos aplazamientos seguirán impidiendo que la justicia actúe. Cadena, que antes se movía raudo, incluso en avión privado, ahora no puede  desplazarse para acudir al llamado de la justicia y tampoco usar los medios digitales que bien maneja como consta en el proceso: “Mientras la notificación siga estando para una audiencia presencial, es absolutamente imposible hacerla porque hay un aislamiento. Esta no es una excepción y además mi cliente está en la ciudad de Cali, luego no puede ir a la ciudad de Bogotá”, justificó el penalista Cancino.

Cancino ha venido ambientando en redes sociales -y en una recién creada agremiación de abogados- una teoría según la cual las pruebas contra Diego Cadena son ilegales porque, de acuerdo con su interpretación,  la Corte Suprema de Justicia no podía ordenar grabarlo por ser el apoderado del senador Álvaro Uribe, lo cual vulneraría el secreto profesional del abogado y el derecho a la defensa del senador.

A la brillante tesis de Iván Cancino sólo le falla un detallito: Diego Cadena jamás fue acreditado como apoderado de Álvaro Uribe ante la Corte Suprema de Justicia, ni ante ningún otro tribunal.

El solo hecho de que Cadena sea abogado no lo pone por encima de la ley, ni a salvo de una investigación judicial por los delitos presuntamente cometidos por él, probablemente concertado con otras personas.

Es más, el propio Cadena en su declaración ante la Corte Suprema reconoció que no presentó el documento que lo acreditaba como  apoderado de Álvaro Uribe. Aún así, sin el cumplimiento de ese requisito insalvable, interpuso un recurso en ese expediente pidiendo desarchivar el proceso contra el senador Iván Cepeda.

-Y ese recurso, usted lo interpuso a título de qué?- le preguntó el magistrado investigador a Cadena que declaraba bajo la gravedad del juramento.

– Hubo un error, señor magistrado -admite Cadena- un error que reconozco: no haber radicado el poder.

El poder jamás fue radicado en al alto tribunal y vino a aparecer solamente cuando Cadena fue llamado a declarar en el proceso que la Corte sigue contra Uribe por fraude procesal y soborno de testigos.

Allí Cadena reconoció que muchas de sus cuestionadas gestiones, incluyendo las visitas al testigo Juan Guillermo Monsalve tendientes a que se retractara y respaldara a Álvaro Uribe, tuvieron lugar antes de la firma del poder nunca presentado:

-Cuándo se lo otorga y cuándo lo firma ese poder el senador Álvaro Uribe? – pregunta el magistrado

-Abril del año 2018- responde Cadena, cuyas visitas a Monsalve ocurrieron en febrero de ese año.

-Pero antes de abril del año 2018, usted ya había realizado las gestiones a que refiere en sus respuestas? – interroga el magistrado instructor buscando precisión.

-Sí, señor magistrado – concede Cadena.

Es decir que la novedosa tesis de Cancino pretendería que el poder no presentado se considere válido y además retroactivo.

Los únicos abogados de Uribe acreditados ante la Corte Suprema de Justicia en ese proceso han sido Jaime Granados, Juan Felipe Amaya y David Espinosa.

El abogado Granados me dijo hace un tiempo que nunca había visto o hablado por teléfono con Diego Cadena. A juzgar por las preguntas que le ha hecho a testigos, como Fabián Rojas, antiguo asistente legislativo de Álvaro Uribe, él quiere dejar claro que los otros abogados nada tuvieron que ver con Cadena

-¿Usted fue testigo de algún encuentro de alguno de los abogados aquí presentes, doctor Mosquera o el doctor Felipe Amaya? ¿O mío con el doctor Diego Cadena?- le pregunta Granados a Rojas

-No señor – responde Fabián

No obstante varias de las polémicas piezas conseguidas por Cadena fueron allegadas al expediente por la oficina de Granados.

A largo plazo, y de manera inexorable, Diego Cadena será el chivo expiatorio de este asunto. Lo único que están haciendo es alargar ese plazo con la esperanza de empantanar el proceso.

Compartir contenido:
error: El contenido está protegido